A la província de Barcelona

La Policia Nacional deté a 15 conductors d'autobús per facilitar el transport irregular de ciutadans estrangers entre Espanya i França

S'han documentat 12 episodis migratoris on els migrants pagaven entre 20 i 400 euros per a poder viatjar sense bitllet i sense documentació vàlida

Els arrestats treballaven en línies regulars internacionals que cobrien, principalment, la ruta París-Barcelona

05/01/26

Agents de la Policia Nacional han detingut a la província de Barcelona a 15 conductors de línies internacionals d'autobusos que, presumptament, formaven un entramat delictiu destinat a facilitar el transport irregular de ciutadans estrangers des d'Espanya a França i viceversa, a canvi de contraprestacions econòmiques que oscil·laven entre els 20 i els 400 euros. Els investigadors han documentat 12 episodis migratoris on els migrants viatjaven sense bitllet ni documentació vàlida.

La investigación policial, iniciada en marzo de 2025, ha puesto de manifiesto la aparición de una nueva modalidad de tráfico ilícito de personas en el ámbito del transporte internacional terrestre, protagonizada por conductores y personal auxiliares de algunas compañías privadas, que aprovechando su acceso a las rutas europeas, facilitaban el paso irregular de migrantes entre Francia y España.

Ruta París-Barcelona

Durante las pesquisas realizadas, los agentes pudieron corroborar que los detenidos aprovechaban su condición de conductores oficiales de líneas regulares internacionales, principalmente de la ruta París-Barcelona, para introducir en territorio nacional a ciudadanos extranjeros indocumentados o carentes de visado a cambio de diferentes cantidades de dinero.

En un único viaje se documentó el pago de 100 euros, por lo que se estima que el beneficio anual obtenido por esta actividad podría rondar los 50.000 euros.

En muchas ocasiones los pasajeros carecían de billete o viajan con billetes a nombre de otras personas, siendo los propios conductores quienes permitían el acceso al vehículo y los que coordinaban la operación con intermediarios situados en las estaciones de autobuses. Estos captadores se aprovechaban de las especiales condiciones de vulnerabilidad de las víctimas, personas extranjeras en situación irregular que no conocían la lengua del país, carecían de apoyo social o familiar y no disponían de recursos económicos.

En algunos casos los migrantes eran dirigidos por individuos ajenos a las empresas de transporte que actuaban como captadores, encargados de negociar los pagos con los conductores y garantizar la subida de los migrantes a los autobuses sin documentación o con documentos falsos o manipulados.

Durante la operación, desarrollada con la colaboración e intercambio de información con las autoridades francesas, se pudo determinar que la actividad delictiva era recurrente y generaba importantes beneficios económicos a los conductores implicados.

En el marco de la investigación se realizaron controles policiales en diversos puntos estratégicos del territorio nacional, concretamente en la Junquera, Irún, Madrid, Barcelona y Murcia.

A los 15 detenidos en la provincia de Barcelona se les imputa un delito de favorecimiento de la inmigración irregular.