Dos detinguts pel ciberatac perpetrat l'any passat

La Policia Nacional deté als presumptes autors del sabotatge informàtic a la Xarxa d'Alerta a la Radioactivitat de la Direcció General de Protecció Civil i #Emergències

El sabotatge va inutilitzar temporalment més d'una tercera part dels sensors de la *RAR -Xarxa d'Alerta a la Radioactivitat- que, desplegats per tot el territori nacional, monitoren la possible aparició de nivells de radiació excessius

Els dos detinguts, antics treballadors, van atacar el sistema informàtic i van provocar la fallada de la connexió dels sensors, reduint la seua capacitat de detecció fins i tot a l'entorn de centrals nuclears

La permanent col·laboració de la Direcció General de Protecció Civil i #Emergències en la recerca va resultar clau per a l'esclariment dels fets

27/07/22

Agents de la Policia Nacional han detingut als dos presumptes responsables d'un ciberatac a la xarxa d'alerta a la radioactivitat (*RAR) de la Direcció General de Protecció Civil i #Emergències, perpetrat entre els mesos de març i juny de l'any 2021. En la mateixa operació, duta a terme a Madrid i Sant Agustí de *Guadalix, es van registrar dos domicilis i una empresa, a l'empara de sengles manaments del Jutjat d'Instrucció núm. 39 de Madrid; trobant-se nombrosos dispositius informàtics i de comunicacions relacionats amb els fets investigats.

Sabotaje a distintos elementos del sistema

La operación GAMMA comenzó en el mes de junio de 2021 con la presentación, por parte de la Dirección General de Protección Civil y Emergencias (DGPCE), de una denuncia en la que se informaba de una serie de cibersabotajes perpetrados contra la red de alerta a la radioactividad (RAR) durante el periodo indicado anteriormente y que habrían afectado a un importante número de elementos de la red.

A grandes rasgos, el sistema RAR es una malla de sensores de detección de radiación gamma, desplegados en determinados puntos de la geografía española con la finalidad de monitorizar la posible aparición de niveles de radiación excesivos y tomar medidas protectoras para la salud colectiva y el medio ambiente. Cada uno de los sensores de esta red está conectado por vía telefónica al centro de control, en la sede de la DGPCE y, mediante esta conexión, el centro de control recibe información de las mediciones y transmite a los sensores las órdenes necesarias. 

El Grupo de Ciberataques de la Policía Nacional se hizo cargo de la investigación de manera inmediata y, tras analizar el ciberataque con la colaboración de la DGPGE, se determinó que fue dirigido a los dos componentes principales  de la red. Por un lado se produjo una intrusión ilegítima en el sistema informático propiamente dicho, que tiene como objetivo el borrado del aplicativo web de gestión de la RAR en el centro de control; por otra parte, y durante dos meses, los autores atacaron más de 300 sensores de entre los 800 existentes, provocando el fallo de su conexión con el centro de control y reduciendo de esta manera la capacidad de detección de la red. 

Colaboración con Protección Civil

La prontitud de la Dirección General de Protección Civil en denunciar los sabotajes tras su descubrimiento, así como su  permanente y plena colaboración con la unidad investigadora de Policía Nacional a lo largo de toda la investigación, resultó clave para lograr el esclarecimiento de los hechos.

Esta colaboración sumada a un año de investigaciones y a un exhaustivo análisis técnico policial de todas las comunicaciones de los sensores saboteados, así como de los datos relativos a la intrusión en el sistema informático cuyo origen pudo situarse en la red de uso público de un conocido establecimiento de hostelería del centro de Madrid, permitió identificar a los autores del ciberataque.

Antiguos trabajadores

En el transcurso de la investigación se pudo determinar que los dos detenidos habían tenido responsabilidades en el programa de mantenimiento del sistema RAR, a través de una empresa contratada por la DGPCE, por lo que poseían un profundo conocimiento del mismo que les facilitó la realización de los ataques y les ayudó en su empeño de enmascarar su autoría, incrementando sensiblemente la dificultad de la investigación.