a filas pasará a la situación de excedente forzoso en el Cuerpo de Vigilancia. En este mismo número de La Gaceta se inserta la composición del Tribunal examinador que estará presidido por el secretario de la Jefatura Superior de Policía de Madrid e integrado como vocales por un comisario de tercera clase y un oficial letrado de la Dirección General de Seguridad, así como sus correspondientes suplentes. También en esa misma gaceta se incluye el programa y temario de la oposición, cuyos exámenes comenzarán a verificarse el día 1.º de octubre en la Academia del Cuerpo de Seguridad, sita en la plaza de Santiago n.º 2 de Madrid. El programa constaba de veintidós temas orales de materia penal; funciones de la Dirección General de Seguridad; Ley de Enjuiciamiento Criminal; Constitución; Ley de Reuniones; funciones de la Policía Gubernativa; reglamentos de espectáculos y casas de préstamos; establecimientos y uso y tenencia de armas. Por su parte, el ejercicio escrito, con seis temas, aborda aspectos tales como la confección de oficios varios, denuncias, actas de incautación de impresos que atenten contra la moral, etc. Tan solo tres meses más tarde, una nueva Real Orden, fechada el 15 de agosto, aumenta a 266 el número de plazas convocadas, incluyendo al personal de los empleos de suboficial y sargento de la Armada e Infantería de Marina. La Gaceta del 10 de octubre del citado 1926 relaciona los 1218 aspirantes, procedentes de los empleos de suboficial y sargento, pertenecientes a las diferentes Armas y Cuerpos del Ejército, así como de la Armada e Infantería de Marina, presentados para cubrir las vacantes anunciadas. Dentro de estos aspirantes aparecen relacionados un suboficial y once sargentos del Cuerpo de Infantería de Marina, con destinos en los Regimientos 1.º, 2.º y 3.º y en la Compañía de Ordenanzas y Asistentes del Ministerio de Marina. El proceso concluyó con la publicación en La Gaceta de 20 de enero del año siguiente de la relación de los 266 aspirantes aprobados al ingreso al Cuerpo de Vigilancia y de aquellos que quedarán en expectación de destino, un total de 463. En esta relación aparecen como aprobados el suboficial Antonio Buisán Sazastornil, del 3.º Regimiento (actual Tercio de Levante); así como los Sargentos José CarrePlaca-insignia del Cuerpo de Vigilancia (1923). Placa insignia del Cuerpo de Vigilancia (1931) ño Rodríguez y José Sitch Murcia, destinados en la Compañía de Ordenanzas del Ministerio, y los del mismo empleo Gregorio Conesa Ros y Napoleón Pérez Montalván, ambos del 3.º Regimiento (Tercio de Levante). Se supone que en los meses siguientes este personal se incorporó a las diferentes plantillas del Cuerpo de Vigilancia y así se mantuvo hasta el 30 de abril de 1931, siendo lógico pensar que tal medida se haría extensible igualmente a los pertenecientes tanto a la Armada como a Infantería de Marina. Ya con el Gobierno Provisional de la República, una orden circular del Ministerio de la Guerra obligó a que todos ellos retornaran a sus unidades de origen. Sin embargo, no concluye aquí el devenir de estos integrantes del Cuerpo de Vigilancia devueltos a sus destinos originarios, ya que un decreto de 11 de julio del citado 1931 crea la Policía Local Gubernativa permitiendo su ingreso en ella a los suboficiales y sargentos ingresados en el de Vigilancia en 1926. Finalmente, por la Ley de Presupuestos de 28 de noviembre de 1932, que de hecho disuelve la precitada Policía Local Gubernativa, todos sus componentes se integran en la Escala Auxiliar del Cuerpo de Investigación y Vigilancia como Agentes Auxiliares de 3.ª Clase, con los mismos derechos que el resto de los integrantes del Cuerpo que se les reconocen por una orden de la Dirección General de Seguridad de 6 de agosto de 1935. Hasta aquí la breve historia de los infantes de Marina que prestaron sus servicios en la Policía Española tanto durante el reinado de S.M. Alfonso XIII como con el Gobierno de la II República. n 53
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