Revista Policía / Marzo 2025 / Número 396

pático, contribuyendo al aumento de la presión arterial y a la disminución de la frecuencia cardíaca. Igual de rápida que su absorción es la permanencia de los efectos del óxido nitroso en el organismo. Si bien la duración de los mismos depende lógicamente de la cantidad administrada y del volumen de gas inhalado al respirar, en ningún caso supera los 60 minutos. EL N20 COMO DROGA Barato, fácil de adquirir y de consumir. Estas son las claves del éxito de esta sustancia, todo ello viralizado a través de las redes sociales e Internet, donde los whippers, como se conoce a los consumidores de esta droga, incitan a su consumo y banalizan sus riesgos. El principal peligro del consumo de esta sustancia radica en el riesgo de asfixia por su inhalación prolongada, y es que el N2O extraído de las cargas para repostería, a diferencia del suministrado como anestesia, no se encuentra mezclado con oxígeno. Pero sin duda, es al mezclarlo con otras drogas, también depresoras como las benzodiacepinas, el GHB o los opioides, cuando existe un mayor riesgo de insuficiencia respiratoria, pudiendo derivar en un coma o incluso la muerte. El Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (EMCDDA) también se ha hecho eco del alarmante aumento del consumo de esta sustancia y en el año 2023 publicó un informe en que se concluía que el 8,7 % de los jóvenes europeos (con edades comprendidas entre los 16 y 24 años) habían consumido óxido nitroso en los últimos doce meses, lo que equivale a más de medio millón de personas. Paralelamente al aumento en el consumo, se ha registrado un incremento exponencial en los casos de intoxicación asociados al mismo. Pese a que no se dispone de un registro a nivel europeo, algunos estudios comparativos realizados en Francia y en Países Bajos pusieron cifras a este fenómeno. Así, en Francia se notificaron 134 casos de intoxicación grave por consumo de óxido nitroso en 2020, frente a los 46 de 2019 y los 10 de 2017. En los Países Bajos, los casos aumentaron de 13 en 2015 a 128 en 2019, 144 en 2020 y 98 en 2021. Si bien, estas cifras no son alarmantes si se comparan con los ingresos hospitalarios derivados del consumo de otras sustancias, el aumento de casos producto del uso recreativo del «gas de la risa» es más que significativo. INCIDENCIA EN ESPAÑA En España, al igual que en el resto de Europa, el óxido nitroso no está catalogado como droga y su mera tenencia no lleva aparejada sanción administrativa alguna, salvo que así se disponga en una normativa autonómica. Sin embargo, su venta a menores de edad o para fines no autorizados no está permitida. Este vacío legal facilita la adquisición, a pequeña escala, bajo el pretexto de ser utilizado en la industria hostelera. En este contexEFECTOS EN EL ORGANISMO El N2O es un depresor del sistema nervioso central. De acción analgésica, a baja concentración, aumenta el umbral del dolor y provoca una sedación consciente y un estado de euforia sin que la persona que lo consume pierda la capacidad de reaccionar ante estímulos verbales. El hecho de que la única vía de administración del gas sea la pulmonar se traduce en una acción muy rápida, inferior a los cinco minutos. Así, tras su llegada a los pulmones, el óxido nitroso es absorbido a nivel alveolar, desde donde pasa al torrente sanguíneo y de ahí al sistema nervioso central, donde modula la acción de diversos receptores, entre ellos, el receptor NMDA, cuya inhibición es clave en su efecto anestésico, y el receptor GABA, cuya activación, similar a la inducida por los barbitúricos y el alcohol, genera un efecto ansiolítico y sedante. Adicionalmente, el óxido nitroso estimula el sistema nervioso simOXIDO NITROSO LA ÚLTIMA TENDENCIA EN SUSTANCIAS PSIOACTIVAS 28

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