Revista Policía / Marzo 2025 / Número 396

El pasado 22 de marzo tuvo lugar la Gala de Disciplinas Asociadas de la Federación Madrileña de Lucha. En este acto fueron condecorados varios agentes de la Policía Nacional, entre ellos, Alejandra Ibáñez. Alejandra ingresó en la Escuela Nacional de Policía en 2010 tras una dilatada experiencia deportiva como judoca. Nacida en Ibiza, abandonó la isla con una maleta cargada de ilusiones para ingresar en la residencia Joaquín Blume (ubicada en el Centro de Alto Rendimiento) de Madrid con apenas 16 años. Con una carrera deportiva prometedora y muchos sueños por cumplir decidió estudiar TAFAD (Técnico en Actividades Físicas y Animación Deportiva) y formarse aún más en el ámbito del deporte porque su espíritu de superación le impide conformarse. Reconoce que siempre tuvo en mente «ser policía nacional y vestir este uniforme» y ese momento llegó. Juró el cargo en 2012 y su primer destino fue el Área de Seguridad y Protección de la Jefatura Superior de Policía de Madrid; tras pasar por varios puestos operativos en esta misma Jefatura, decidió apostar por un nuevo rumbo profesional, también un reto personal, y actualmente se encuentra adscrita a la plantilla de la Comisaría Especial de la Casa de S.M. El Rey. Sin embargo, en ningún momento abandonó su interés por enseñar —y continuar aprendiendo— y tras haber impartido numerosas formaciones a otros compañeros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, ahora centra parte de sus esfuerzos en la «Autoprotección para las Mujeres», un aspecto con el que se muestra «muy comprometida y satisfecha». En esta gala se le reconoció todo su esfuerzo y aportación a la Federación Madrileña de Lucha, así, la Comisión de Recompensas aprobó concederle la Cruz de Oro al Mérito Deportivo. Un reconocimiento que supone un gran orgullo para una institución como la Policía Nacional. La apuesta de la Junta de Gobierno por la formación y la gestión del talento que defiende el jefe de la División de Formación y Perfeccionamiento no es más que un reflejo de la voluntad que tenemos de valernos de la formación y capacidad de nuestros agentes para dotar a la Policía Nacional de un nivel de calidad superior. Y este es el caso de Alejandra, que luce orgullosa el «uniforme azul». José Manuel Farinas fue otro de los policías nacionales condecorados con la Cruz de Oro al Mérito Deportivo. Tras su paso por la comisaría de distrito de Puente de Vallecas (Madrid) y la CGEF, el asturiano se encuentra en la actualidad destinado también en la Comisaría Especial de la Casa de S.M. El Rey, donde conforma un buen binomio con su compañera Alejandra. Y es que no les une solamente su pasión por la defensa personal y su implicación con la enseñanza sino también su tesón y esfuerzo por mantenerse actualizados. Como instructor de TAIP (Técnicas de Autoprotección e Intervención Policial) se muestra «contento y orgulloso de la apuesta por la formación práctica en la Policía Nacional». Los policías Alejandra Ibáñez y José Manuel Farinas reciben la Cruz de Oro al Mérito Deportivo Texto y fotografía: Verónica Sánchez Revista Policía 63

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