»ENTREVISTA Ya había trabajado en esta Dirección General durante cinco años y la actual directora general conocía mi perfil, por lo que se dieron las circunstancias para ser candidata a ocupar este puesto, podría decirse que estaba en el sitio adecuado en el momento oportuno. Es un puesto que —por naturaleza— Policía Nacional lo puede desempeñar con solvencia, no solo porque tenemos asignada esa competencia en la Ley Orgánica 2/1986, sino también porque tenemos una amplia experiencia en la materia y es uno de los valores añadidos que aportamos. Aunque he de reconocer que no ha sido fácil porque mi antecesora, la comisaria principal Antonia Mena, dejó el listón muy alto y teníamos el reto de mantener el nivel de eficacia y buen hacer, continuando con la tarea que ella había emprendido. En su andadura profesional como agente de la Policía Nacional ha ocupado puestos operativos, en su mayoría, ¿cómo fue el cambio? En los distintos cambios de puestos de trabajo que he tenido, tanto en puestos más operativos como en puestos más enfocados a la gestión, el cambio siempre me ha resultado sencillo porque siempre he sentido gran motivación para desempeñar mis funciones de la mejor manera posible, tratando de adaptarme lo antes posible al nuevo puesto y tratando de entender lo mejor posible qué se espera de mí y qué tarea debo realizar. Saber que, en ese momento, confían en mí para encargarme de una función determinada hace que siga adelante sin pensar en otra cosa. Lo haré con errores y con aciertos, pero de la mejor manera posible. La subdirección que dirige se creó en 1996 y usted ocupa su jefatura desde hace prácticamente 5 años, ¿cómo cree que ha mejorado la labor que realizan? Lo fundamental era mantener el legado que había dejado Antonia Mena, y sus predecesores, y más que intentar mejorarlo, lo que tratamos día a día es intentar responder a las demandas de cooperación de policías nacionales y guardias civiles, pero también de las embajadas extranjeras acreditadas en Madrid. Muchos de ellos tienen acreditados agregados o consejeros especializados en asuntos de seguridad y recibimos muchas peticiones. Además, tenemos a nuestro cargo la red de consejeros y agregados de Interior, esta tarea la compartimos con la División de Cooperación Internacional y su estructura homóloga en Guardia Civil. Tenemos presencia en 57 embajadas, pero estamos acreditados ante 136 países. Nos envían mucha información y nos trasladan peticiones de nuestros homólogos en estos países y, además, teniendo en cuenta que tenemos presencia en América, en Asia, en África, en Europa… estamos recibiendo información prácticamente 24 horas. Es un trabajo muy dinámico, con muchas actividades diferentes que gestionar. ¿Qué nuevos retos se plantea la subdirección? En la actualidad estamos afrontando muchos retos en el contexto de la seguridad, tanto tradicional como las amenazas emergentes que van sucediendo y que vamos detectando en España (y en todos los foros y ámbitos en los que participamos y cooperamos). Nuestro principal reto es, en primer lugar, apoyar la estrategia exterior del ministro y apoyarlo a él y al secretario de Estado de Seguridad en compromisos internacionales. También dedicamos mucho tiempo a apoyar a los consejeros y agregados de Interior. Dedicamos muchos esfuerzos en mejorar e innovar el programa de capacitación internacional que ponemos a disposición de otros países que nos trasladan sus demandas. Muchos de ellos quieren compartir o aprender de nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (FCS) en determinadas áreas, como la lucha contra el crimen organizado, el terrorismo… Queremos que el talento de Policía Nacional y Guardia Civil se ponga en valor y contemos con los mejores expertos en los proyectos que consideramos prioritarios. Estos compañeros durante un tiempo están dedicados a estos proyectos, pero no los perdemos porque esa experiencia que adquieren luego tiene retorno para nosotros. Ganamos en conocimiento y en comprender que hay diferentes maneras de trabajar y de proceder. ¿Considera que la cooperación policial en España es efectiva? Considero que es muy efectiva y no solo es una convicción personal: somos un modelo de referencia, tanto dentro como fuera de la Unión Europea (UE). El trabajo ha crecido exponencialmente desde los inicios de la DGRIE hasta ahora, en parte también porque se pone el acento en el modelo y trabajo español. Somos referente en la cooperación con África; en la UE somos el país que más cerca y de forma más estrecha colabora con países como Senegal, Mauritania, Marruecos, Gambia… en la lucha contra la inmigración ilegal y la pérdida de vidas en el mar. Ese modelo de cooperación que hacemos desde hace más de 20 años es un espejo donde se miran muchos países. Mantenemos una relación privilegiada con nuestros socios de América Latina y este modelo de trabajo basado en el principio de apropiación es un modelo al que quieren asimilarse otros países y así nos lo hacen saber, nos preguntan «Considero que la cooperación policial en España es muy efectiva y no solo es una convicción personal: somos un modelo de referencia, tanto dentro como fuera de la Unión Europea (UE). El trabajo ha crecido exponencialmente desde los inicios de la DGRIE hasta ahora, en parte también porque se pone el foco en el modelo y trabajo español» 36
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