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Jefatura Superior de Policía de Madrid - Historia
Puerta de Alcalá

La revolución de 1848 en Francia, la que llevó al trono a Luis Felipe de Orleans, tuvo una fuerza expansiva por Europa muy notable. En aquellos momentos gobernaba en España Narváez, que contempló con inquietud la posibilidad de que esa onda expansiva llegara a España. El 7 de mayo de ese año se amotinó en Madrid el regimiento "España", que fue derrotado, desarticulado y muchos de sus mandos condenados a muerte, aunque posteriormente se les indultara.

El día 10 de ese mismo mes era creada la Jefatura Superior de Policía, que se hizo cargo de todas las competencias en materia de orden público, que le fueron sustraídas a las del Jefe Superior Político. Una de las más relevantes fue el que debía coordinar todas las fuerzas y cuerpos de seguridad que actuaran en Madrid y que podía despachar de estos asuntos directamente con el Gobierno. No tenía en estas materias a nadie por encima, de ahí el nombre de "Superior". Duró poco, porque al año siguiente se la integró como una sección dentro de las oficinas del Jefe Superior Político.

Con la aparición del anarquismo se hizo más perentoria la coordinación de los cuerpos de seguridad. Aunque el Cuerpo de Seguridad siempre tuvo un jefe propio, esto no sucedía así con el Cuerpo de Vigilancia. Durante la década final del siglo XIX se fue configurando esta figura debido a la necesidad de coordinar la acción de todos los comisarios de distrito, en aquellas ciudades que los tenían. Se terminó por implantar la figura del Jefe del Cuerpo de Vigilancia. El siguiente paso, dentro de la dependencia del Gobernador Civil, fue la creación de un jefe común para ambos cuerpos: esta fue la principal función de los Jefes Superiores de Policía hasta 1939.

Tenemos que avanzar hasta 1909 para encontrar de nuevo una institución similar o al menos comparable con ésta, en Barcelona. En efecto, el decreto de 22 de marzo de 1906 creaba en esta ciudad una "Inspección General", que ejercería el mando de los Cuerpos de Vigilancia y de Seguridad, bajo la dependencia inmediata del Gobernador Civil. A esta Inspección General se le cambió el nombre por el de Jefatura Superior de Policía Gubernativa de Barcelona por una Ley de 3 de abril de 1908. La Inspección General se mantuvo pero únicamente como Jefatura del Cuerpo de Vigilancia. En ningún caso la Jefatura Superior se pensó como un organismo bajo cuyo mando estuviera la Policía de varias provincias, como en la actualidad, sino solamente como un organismo dependiente del Gobernador Civil de Barcelona.

En Madrid, este cargo fue creado en la Ley de Presupuestos de 1909, y sus funciones se regularon por un Real Decreto de 31 de Diciembre de 1908. Sin embargo no significó ésta la resurrección de la antigua Jefatura Superior de Policía, porque entre sus funciones no entró la de coordinar las fuerzas y cuerpos de seguridad, como en 1848, y porque, también como a la de Barcelona, se la hizo depender directamente del Gobernador Civil. Su creación desató un fortísimo debate parlamentario, porque la oposición, los conservadores, creyeron que su nacimiento significaba una disminución de las competencias atribuidas a los gobernadores civiles de Madrid, y porque iba dirigida específicamente contra el gobernador en aquel momento, el Marqués de Vadillo.

En 1926, en plena dictadura de Primo de Rivera se crearon las "Divisiones" (de Investigación Social, Criminal y Fronteras). Fueron un antecedente de las Jefaturas porque agruparon una serie de provincias que dependerían para cuestiones específicas de un mismo centro. No lo fueron por su carácter restringido en cuanto a las competencias, ni por el ámbito de sus funciones que se extendía a todo el territorio nacional.

Esta situación fue recogida y confirmada en el Reglamento de Mola de 1930. Sobre las Jefaturas Superiores de Policía de Madrid y Barcelona dice taxativamente: "asumen el mando de los Cuerpos de Vigilancia y Seguridad, teniendo autoridad propia en el ejercicio de su cargo". Mantiene este mismo status y su dependencia de los Gobernadores Civiles, a cuyo asunto dedicaba el capítulo VIII.

Al terminar la Guerra Civil, la Policía sufrió una profunda remodelación. La Real Orden de 7 de octubre de 1939 estableció la Jefatura como organismo intermedio entre la Dirección General de Seguridad y las Comisarías Provinciales, agrupando a varias provincias bajo un mismo mando y dirección. A las dos tradicionales, Madrid y Barcelona, se le añadieron las de Barcelona, Bilbao, Sevilla, Valencia y Zaragoza. Tuvieron unas competencias muy amplias sobre todo en temas relacionados con el orden público.

Después han sufrido numerosas alteraciones, siendo una de las más importantes la que tuvo lugar en 1958, cuando aparecieron las Jefaturas de Oviedo, Valladolid, La Coruña y Granada.

Esta estructura se ha adecuado, no hace demasiado tiempo a la nueva estructura del Estado creándose en una Jefatura por cada Comunidad Autónoma. Es la lógica de que la organización de la Policía no es algo etéreo y fuera del tiempo, sino que tiene que adecuarse a la estructura del Estado.

Resumiendo, se puede decir que esta Institución dentro de la Policía ha pasado por tres fases distintas y que tienen que ver muy poco entre ellas.

La primera sería la Jefatura como un organismo encargado de mantener la coordinación entre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad dentro de la Provincia

La segunda sería la Jefatura de los Cuerpos de Vigilancia y de Seguridad, dependiendo de los Gobernadores civiles de Barcelona y de Madrid.

La tercera es esa misma Jefatura extendida a varias provincias, con amplias competencias en materia de orden público. Actualmente se han estructurado de acuerdo con la división territorial del Estado consagrada en la Constitución de 1978 y existe una Jefatura Superior para cada una de las Comunidades Autónomas.

Durante los últimos años la Jefatura Superior de Madrid ha tenido tres sedes. La primera ubicación fue la misma que la Dirección General de Seguridad, en el edificio de "Correos" de Sol, con su anejo en Marqués de Pontejos; la segunda en la calle Leganitos, en lo que actualmente son las dependencias de la Comisaría de Distrito de Centro; y la tercera, su sede actual, en la Calle Doctor Federico Rubio y Galí.

No podemos terminar esta breve referencia a la Historia de la Jefatura Superior de Madrid sin hacer mención al 50º aniversario de la creación de la Sala del 091. La primera sala en pruebas se puso en funcionamiento en Madrid en 1958 y su implantación en toda España se hizo efectiva en 1960. En la actualidad, la Sala del 091, en funcionamiento 24 horas al día, 365 días al año, es el órgano de coordinación operativa por excelencia, que recibe los avisos de los ciudadanos y distribuye los efectivos policiales, y están dotadas de avanzados equipos de comunicaciones y medios técnicos para afrontar con eficacia las situaciones de emergencia.

La Sala del 091 de la Jefatura Superior de Policía de Madrid gestiona una media de 3.000 llamadas diarias y coordina 250 efectivos de diferentes unidades y especialidades de seguridad ciudadana, con la misión de prevenir los delitos y prestar asistencia y auxiliar a quienes demanden con urgencia servicios de carácter policial. El tiempo medio de espera de las personas que solicitan el auxilio policial a través del 091, hasta que su llamada es atendida, se sitúa en torno a los 6 segundos.







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