Ciencia Policial 184 (2025)

Ediciones Universidad de Salamanca / cc BY-NC-SA Ciencia Policial, 184, 139-194 175 La imagen de la policía en la prensa, la literatura y el cine: análisis de su evolución en el modelo anglosajón Olmo Fernández, I. D.; Briones Peñalver, A. J.; Fernández Cañavate, F. J. Las Agencias de Seguridad fueron infectadas de este temor, acrecentado por la Revolución rusa de 1917. El FBI fue el martillo utilizado para golpear esa realidad socialmente construida. A partir de 1919, como se relata en FBI: a comprehensive reference guide45, el servicio de emigración utilizó la información proporcionada por el FBI para expulsar a los extranjeros que eran considerados radicales. En 1919 se crea la General Intelligence Division (GID), bajo el mando de J. Edgar Hoover, el que luego será mítico director de la institución. El objetivo de la GID era “Investigar a huelguistas, comunistas y otros radicales” (Theoharis, 1999, pág. 10). Recordemos el caso de Hammett y la contribución decisiva del FBI en la “caza de brujas” macartista (Theoharis,1999, págs. 24-31). Lo curioso es que las pruebas aportadas inicialmente por Pinkerton para toda esta teoría conspiranoica eran (como mínimo) un montaje, como cuenta Richard Slotkin (1942). El propio Pinkerton (2022 [1887]) relata que preparan a un detective de la Agencia de nombre James MacPhelan para que contacte con los Maguires en 1870. Poco a poco va ganando su confianza y consigue llegar a la cúpula de la organización. En 1876 retorna junto a Pinkerton y MacPhelan se convierte en el testigo principal de un sonado caso judicial que acaba con la condena y la ejecución en la horca de veinte miembros de los Molly Maguires. Como ha quedado relatado no es la única intervención de los Pinkertons en las huelgas mineras, donde siguieron utilizando maniobras como mínimo poco éticas que los llevaron a ser finalmente considerados por la sociedad como meros matones y mafiosos. Hubo que esperar hasta 1930 para que se contara la verdad de lo ocurrido (Coleman, 1936). Sería recomendable acudir al libro de Kevin Kenny Making sense of the Molly Maguires (1998) para tener una opinión más amplia del caso en cuestión, que en su época fue tan notorio que llegó a inspirar a Conan Doyle para una de las aventuras de Holmes, concretamente El valle del terror. 45. El profesor Rafael Rabadán, de la Universidad de Murcia, apunta la posibilidad de que Robert Allan Pinkerton se inspirara en el ejemplo de las colonias de convictos en Australia y Nueva Zelanda, fundadas y controladas por Gran Bretaña.

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