Ediciones Universidad de Salamanca / cc BY-NC-SA Ciencia Policial, 184, 139-194 155 La imagen de la policía en la prensa, la literatura y el cine: análisis de su evolución en el modelo anglosajón Olmo Fernández, I. D.; Briones Peñalver, A. J.; Fernández Cañavate, F. J. La tensión entre seguridad y libertades lleva a la cuarta etapa, desde la mitad de la década de 1880 hasta la I Guerra Mundial. Este periodo se caracteriza por el pragmatismo y por la división de la sociedad en cuarteles ideológicos a favor y en contra de la Policía: los sectores obreristas y de izquierdas centran sus críticas en la policía uniformada y en el control del orden público, acusando a la Policía sistemáticamente de brutalidad. Los sectores conservadores apoyan implícitamente a la Policía, pero critican su supuesta falta de eficacia para conseguir resultados (Shpayer- Markov, 2010). Este debate se ha mantenido hasta la actualidad. Respecto a los detectives, la utilización de métodos científicos avanzados de investigación, de identificación de delincuentes y de criminalística cambian su imagen pública, alejándose de ese pretendido estigma del “espía” corruptor de la sociedad. Shpayer- Markow (2010) nos refleja el prestigio alcanzado por el inspector jefe Walter Dew en el “Caso Crippen”21. La llegada del siglo XX no cambia el statu quo: la policía ya está aceptada y reconocida en la sociedad británica, aunque con disparidad de opiniones, influidas por perspectivas ideológicas. En el caso de la policía uniformada, objeto de admiración en su papel de prevención general y de rechazo en sus actuaciones de orden público; el detective no uniformado ha mutado desde su atribución de espía a la de investigador eficiente y capacitado técnicamente, aunque se pone en entredicho su falta de eficacia cuando no acompañan los resultados. Según Reiner (2003), el momento cumbre del prestigio de la policía británica se alcanza en la década de los 40 del siglo XX, a través de la imagen del Police Constable George Dixon, protagonista de la película de 1949 The Blue Lamp. Dixon, aunque ficcional, representa la quintaesencia del modelo de “policing by consent”. 21. El doctor Hawley Harvey Crippen era un médico norteamericano que envenenó a su mujer para escapar con su amante. El inspector jefe Dew logró probar la autoría y localizar a la pareja embarcando en un vapor en Liverpool camino de Nueva York. El inspector jefe logró abordar un barco más rápido, llegar antes a destino e identificar a Crippen, que había cambiado su nombre e indumentaria. El doctor fue llevado de vuelta a Inglaterra, donde fue juzgado y ahorcado. Ver Thorwald (1966, pp. 254-258).
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