Ciencia Policial 184 (2025)

Ediciones Universidad de Salamanca / cc BY-NC-SA Ciencia Policial, 184, 139-194 149 La imagen de la policía en la prensa, la literatura y el cine: análisis de su evolución en el modelo anglosajón Olmo Fernández, I. D.; Briones Peñalver, A. J.; Fernández Cañavate, F. J. El primero de los cuerpos de policía civil y urbana que se crean es la Policía española, a través del edicto de Fernando VII de 1824, conocido como Real Cédula para la Ordenación de la Policía de mis Reinos (Turrado, 2020). El modelo policial español, a diferencia del francés, antepone la creación de una policía civil y urbana al de una policía territorial y militar (Herrero Fernández-Quesadas y Turrado, 2023. Presenta reminiscencias del modelo de Von Justi, pero crea al mismo tiempo una policía siguiendo el modelo primigenio de la Policía de la Villa de Madrid (Turrado, 2020), extensivo al resto del territorio. A partir de la aparición de la Policía urbana posteriormente se integrará con una Policía territorial e incluso con el original de la Policía administrativa, inspirando el modelo de seguridad actual. En general, encontramos cuerpos de policía que alternan las funciones de policía uniformada y policía de investigación vistiendo de paisano para poder mimetizarse en el entorno urbano. Esta segunda modalidad inspira la figura del detective, inicialmente un particular que manifiesta un indisimulado desdén hacia la policía profesional, frecuentemente ridiculizada por los autores (Del Olmo, 2021). Con el desarrollo de la ciudad moderna surge el problema del control de seguridad con los procedimientos meramente administrativos o de intervención territorial. La ciudad no es un espacio, es un ecosistema: en el mismo entorno se da una pluralidad de interacciones que responden a un sistema cíclico y generalmente periódico: el ciclo día-noche, el ciclo semana-fin de semana y el ciclo ordinario-vacaciones. La fisonomía de la ciudad cambia y cambia el tipo y el número de los ciudadanos en cada una de esas situaciones. La ciudad se adapta a las circunstancias variables y permite fluctuaciones. Además, la ciudad favorece el anonimato: el aumento de la población y la movilidad dificultan las interacciones personales íntimas y disminuyen el control social. En una ciudad se puede cambiar de identidad varias veces a lo largo de una vida o incluso durante un ciclo diario. Este crecimiento de las ciudades y sus problemas de seguridad habían obligado a reformar el sistema de seguridad, sobre

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