Ediciones Universidad de Salamanca / cc BY-NC-SA Ciencia Policial, 184, 115-137 130 CIENCIAPOLICIAL Vigilancia, integrando a los Salvaguardias en calidad de vigilantes. Y no de menor alcance es la vía de investigación relacionada con las actividades de la Policía con otros cuerpos, como fue el caso del de Carabineros, en cuanto a la gestión conjunta de las fronteras, en el ámbito de sus propias competencias. También se constata otro plano interesante, aunque de menor calado para la Policía, como fue el desarrollo de una incipiente seguridad privada, representada por la Guardería Rural en España desde la segunda mitad del siglo XIX, está bajo exclusivo control de la Guardia Civil. La experiencia “revolucionaria” del Sexenio Democrático (1868-1874) debió condicionar las actitudes que más tarde tomarían, ya durante el reinado de Alfonso XII con el régimen de la Restauración, las nuevas autoridades, mayoritariamente moderadas, pues, en realidad, dicho modelo no fue tanto una síntesis de liberales progresistas y moderados como una vuelta a lo anterior, más concretamente, con el restablecimiento en el poder de los antiguos moderados ejemplificados en la figura de Cánovas del Castillo. En este sentido, tras ciertas convulsiones vividas en la seguridad y en el Estado, acabó por aprobarse el decreto de noviembre de 1877 de la Policía Gubernativa, constituido por el Cuerpo de Vigilancia y por el de Seguridad. Un Cuerpo de Seguridad que se conformó bajo la estructura militar, con competencias exclusivas en las capitales de provincia. El modelo canovista de la seguridad pareció cerrarse con la continuidad de la militarización del orden público, con la Guardia Civil y el Cuerpo de Seguridad, el primero centrado en la zona rural, el segundo en la urbana. En la vía de la investigación de los delitos y de la criminalidad, permaneció el Cuerpo de Vigilancia, que incrementó su especialidad investigadora tras el crecimiento de los atentados anarquistas en la coyuntura finisecular, lo que evidenció que su función se convirtió en imprescindible para el Gobierno, descartando el modelo militarizado para esta función policial. Un modelo de la seguridad, también apoyado con la vía civilista, que penetró en los primeros decenios del siglo XX (Cuerpo de Vigilancia), con las debidas reformas especializadas en la formación y en la actividad investigadora, en la vertiente de la policía judicial y policía científica, por mor de las circunstancias políticas, económicas, jurídicas y sociales que habían cambiado a España y a su ciudadanía.
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