Ciencia Policial nº183

Ediciones Universidad de Salamanca / CC BY-NC-SA Ciencia Policial, 183, 181-224 211 Algunas dificultades en la detección e investigación de los ciberdelitos económicos González Uriel, D. propician que este nuevo ámbito de oportunidad criminal sea especialmente apto para la comisión de actos de ciberlavado de activos. En resumen, podemos describir el blanqueo de dinero como el proceso por el cual se pretende la reintroducción en el tráfico económico-financiero de curso legal de unos bienes que proceden de un delito. Por lo tanto, en su configuración más elemental, el blanqueo no pasa de ser ‒ni más, ni menos‒ el alejamiento de los bienes de su ilícita procedencia y su afloramiento con la finalidad de dotarles de una pátina de legitimidad, obtenida a través de diferentes negocios jurídicos. Nos hallamos ante un delito de referencia, que precisa de un delito fuente al que ir referido, pero que es autónomo, y que además se configura como un tipo pluriofensivo, que tutela la licitud de los bienes en el tráfico económico-financiero de curso legal y la Administración de Justicia. Además, coexiste con la normativa administrativa de prevención, la Ley 10/2010, de 28 de abril, de prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo, lo que puede provocar áreas de confluencia, solapamiento y confusión. El anonimato que permiten las TIC es una cualidad que favorece que sean empleadas para llevar a cabo actos de lavado. Asimismo, también influye la ausencia de fronteras, la posibilidad de deslocalización y el empleo de artilugios técnicos para ocultar y modificar la IP. Debemos convenir en que, a través de las TIC, se mueve una gran cantidad de bienes con contenido económico. Es un ámbito abonado para la facilidad en las transferencias de bienes y para el desarrollo de una pluralidad de negocios jurídicos de contenido patrimonial. Pensemos que algunos ámbitos como los juegos de azar, las apuestas o los casinos online son entornos idóneos para camuflar ganancias procedentes de un delito. Además, nuevos elementos, como los juegos online, se han convertido en terrenos empleados para llevar a cabo la legitimación de fondos. En este sentido, debemos subrayar que las TIC se pueden emplear tanto para lavar el dinero obtenido en el entorno offline como para legitimar los propios fondos dimanantes de ciberdelitos ‒v. gr., las cantidades obtenidas mediante ciberestafas o los pagos de rescates para que cesen ataques de ransomware‒.

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