Ediciones Universidad de Salamanca / CC BY-NC-SA Ciencia Policial, 182, 231-268 246 CIENCIAPOLICIAL Otro elemento utilizado en estos agentes es el fosgeno que, aunque se clasifica principalmente como un agente asfixiante, también puede causar daño en los tejidos pulmonares y provocar edema pulmonar, lo que puede llevar a una insuficiencia respiratoria grave. Por último, Domingo y Pita (2014) incluyen el cloro. En su forma gaseosa es irritante para los pulmones y las vías respiratorias, provocando dificultad para respirar, tos, dolor en el pecho y edema pulmonar y finalmente asfixia. 4.4 Agentes incapacitantes Atendiendo a los agentes incapacitantes, García (2019) los define, en concordancia con lo establecido en la CWC, como cualquier sustancia química que no figure en una lista y que pueda producir rápidamente efectos sensoriales en los seres humanos, irritación o efectos físicos incapacitantes temporales y que tienen como objetivo principal incapacitar o deshabilitar temporalmente a las personas expuestas a ellas. A diferencia de los agentes letales (que causan la muerte) los agentes incapacitantes buscan afectar el funcionamiento normal del sistema nervioso central o periférico, generando una variedad de efectos fisiológicos y neurológicos que limitan la capacidad de la persona para llevar a cabo acciones y tareas básicas. Un ejemplo de ello son los agentes lacrimógenos (como el gas pimienta) que provocan irritación en ojos, piel y garganta acarreando problemas respiratorios y náuseas y que suelen ser utilizados por las fuerzas policiales y antidisturbios en el cumplimento de la ley para hacer frente a problemas de orden público y para la protección personal, tal y como especifica García (2019). 5 Destrucción de las armas químicas y de sus instalaciones: efectos y consecuencias Se entiende por destrucción de armas químicas conforme al artículo IV de la CWC, el proceso en virtud del cual las sustan-
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