Los
grilletes son objetos antiguos, inventados por el hombree para la retención
y el sometimiento de sus enemigos. Fueron perfeccionados en la época
de la esclavitud para asegurar las capturas y traslados de los esclavos,
pasando a ser instrumentos al servicio de la justicia en plena Edad Media.
En
sus orígnes fueron de madera, dos trozos de madera paralelos y
superpuestos con dos rebajes coincidentes para introducir las manos a
la altura de las muñecas o los pies a la altura de los tobillos,
se denominaron "cepos" y fueron comunes en la época de
la Inquisición. Se ataban en sus extremos con cuerdas o con gruesos
clavos doblados a golpes de martillo.
Los primeros grilletes metálicos eran dos argollas de hierro unidas
por una cadena. Posteriormente surgió la argolla con bisagra y
pasador con remache y más tarde la cremallera y cerradura.
Los
primeros grilletes de pulgares disponían de un cierre de mariposa,
mediante el cual se regulaba la pesión sobre los dedos.