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El
Museo Policial surgió con el nacimiento de la Policía
moderna, allá por el año 1908. No obstante, el primer
antecedente documental del Museo, data de octubre de 1925, fecha en
la que el director de la Escuela de Policía Española,
José Osuna Pineda, nombra como conservador al profesor de Técnica
Policial, Luis Gómara, de cuyo nombramiento se levanta acta.
El Museo Policial tuvo en Madrid distintas ubicaciones, siendo la última
en la calle
Miguel
Ángel, número 5, ocupando el espacio de una sala en la
que se apiñaban las curiosidades
y los recuerdos de policías y delincuentes.
El 8 de
enero de 1986 se inicia la etapa actual del Museo, con su ubicación
en las instalaciones abulenses, entonces Escuela General de Policía;
edificio que abriría sus puertas el día 13 del mismo mes.
En este moderno complejo policial, ocupa cinco salas, con una superficie
de exposición superior a 1.000 metros cuadrados, con una orientación
moderna, sencilla y funcional, que permite al visitante disfrutar, durante
aproximadamente una hora, de su amplio contenido.
Se inició
esta etapa partiendo de una colección de dos centenares de objetos,
contando hoy con más de 2.000 piezas, entre las que destacan
los recuerdos de policías españolas y extranjeras, de
promociones de alumnos, de instituciones diversas; las armas, los instrumentos
de técnica policial, objetos relacionados con crímenes
que conmovieron a los ciudadanos, material operativo policial, uniformes,
transmisiones y documentos; en un espacio de honor, de sobrio diseño,
se rinde justo homenaje a quienes mostrando su abnegación, su
profesionalidad, su heroísmo, su solidaridad, su entrega al Servicio,
dieron su vida por los demás.
Todo
ello armonizado en espacios verticales y horizontales que constituyen
unidades de sentido.El
Museo tuvo siempre una importante dimensión pedagógica,
contribuyendo a que las nuevas generaciones de policías conozcan
mejor las raíces, la historia y la cultura policial y la evolución
de la criminalidad. Hoy, constituye también un factor de acercamiento
al ciudadano, para mostrarle con realismo el fruto de la incesante actividad
policial y proporcionarle una clara perspectiva histórica de
la noble batalla entablada contra el crimen, en sus múltiples
y nefastas manifestaciones |