DIVISIÓN
DE FORMACIÓN Y PERFECCIONAMIENTO
Para
impartir la docencia, el Cuerpo Nacional de Policía dispone
de tres centros docentes, con los que colaboran otras instituciones
como la Universidad, la Judicatura, la Fiscalía, etc.
Centro
de Formación
En este Centro se imparte la formación que
reciben los alumnos de nuevo ingreso para acceder a la Escala Básica
(categoría de Policía), y la que reciben los alumnos
para acceder (nuevo ingreso) o ascender (promoción interna)
a la Escala Ejecutiva (categoría de Inspector).
La formación
selectiva técnica para los Policías-alumnos aspirantes
a ingresar en la Escala Básica consta de un curso académico
ordinario y un módulo de formación práctica
en el puesto de trabajo.
La
formación selectiva superior para los Inspectores-alumnos
aspirantes a ingresar o ascender en/a la Escala Ejecutiva consta
de dos cursos teórico-prácticos, con una carga lectiva
total de 120 créditos ECTS, y un módulo de formación
práctica en el puesto de trabajo.
Centro
de Promoción
Atiende a la formación del alumnado en proceso de ascenso
a categorías superiores por el sistema de promoción
interna.
La formación que se imparte en este Centro se dirige a capacitar
profesionalmente a los alumnos para que puedan asumir las responsabilidades
inherentes a la categoría a que aspiran y a la equiparación
con el sistema educativo general.
Centro
de Actualización y Especialización
Se ocupa de la formación permanente y, de manera específica,
de la especialización de los miembros del Cuerpo nacional
de Policía en aquellos campos de actuación que, por
su complejidad o constante innovación, requieren una concreta
preparación científica o técnica. Asimismo,
se encarga de coordinar cursos de carácter internacional,
dirigidos a integrados de cuerpos de seguridad de otros países,
especialmente de Hispanoamérica.
En tanto que esta formación se dirige a integrantes de una
policía moderna, se incide en la especialización en
aspectos tales como policía científica, investigación
del tráfico de drogas, de los delitos económicos y
financieros o de los delitos cometidos por medios informáticos,
así como de aquellos que, por el grado de organización
de sus autores o la frecuencia o gravedad de los hechos, desestabilizan
de manera notable la normalidad ciudadana.
|